Esperando la llegada del verano y planeando hacer algún viaje o actividad, me propuse participar en los campos de trabajo de voluntario en Andalucía, ya he realizado dos: Molinos Maréales en Ayamonte (Huelva) y La vía verde del Aceite en Jaén, y este año voy a por el tercero. Siempre me había echado un poco para atrás el ser celiaco ya que su duración es de 15 días y sabía con la problemática que me podía encontrar a la hora de comer. A la hora de rellenar la solicitud de inscripción se especifica si tienes algún régimen alimentario especial y ahí debes especificarlo.
Bueno mi viaje a Roma (Italia) fue del día 2 al 6 de Febrero de 2.008.
En el aeropuerto de Valencia (Manises) no tenían por ningún sitio alimentos sin gluten.
Ya en el avión, después de que la azafata nos explicara todo lo que teníamos a nuestro servicio, le pregunté si tenían comida para celiacos. Ella me contestó que no y que era la 1ª vez que le preguntaban eso y, me dijo que si quería, podía ponerlo en lo de sugerencias a la compañía (una filial de Iberia, no me acuerdo como se llamaba). Le dije que vale.
CHILE (Noviembre – diciembre del 2006)
Primera novatada celiaca
Mi intención no es desanimar al lector, pero he querido reflejar esas primeras vivencias y pensamientos que ocurren cuando una es novata y no controla la situación. Querría animar a todo el mundo a romper las barreras que nosotros mismos nos imponemos, a veces no lo es fácil, pero TODO es posible y nunca hay que dejar de hacer nada por tener esta condición.
Por ello, no daré muchos detalles sobre Chile ya que ya hay bastantes libros para ello y solamente me centraré en la forma de viajar.
¿Quien ha dicho que viajar y ser celiaco son incompatibles? Para nada!!! Y además te ayuda a aprender sobre la forma de vida de los celiacos en otros países, ¿y por que os digo esto? Porque no he disfrutado nunca más siendo celiaca como siendo una celiaca en Australia.